Yōkobo: ¿Pueden los hogares conectados dar cabida a un nuevo tipo de objeto animado?

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¿Pueden los hogares conectados dar cabida a un nuevo tipo de objeto animado? El producto de un proyecto de investigación franco-japonés, Yōkobo, es un «objeto» que intenta comunicarse con los humanos en su propia manera sensible, poética y minimalista. 

Yōkobo: ¿Pueden los hogares conectados dar cabida a un nuevo tipo de objeto animado?
Yōkobo
La iniciativa ganó el Premio a la Excelencia en Diseño Kawaii Kansei 2021.

Un nuevo estilo de robot está en el horizonte. 

Muy lejos de los humanoides como Pepper o las imaginaciones de la ciencia ficción, este innovador proyecto desarrollado por Orange Innovation Experience Design Lab (XD Lab) está rompiendo el molde de la robótica. 

Yōkobo es lo que llamamos un robject: un objeto cotidiano que contiene una entidad robótica. 

Yōkobo: ¿Pueden los hogares conectados dar cabida a un nuevo tipo de objeto animado?
Yōkobo

Colocado a la entrada de la casa, como una barrera entre el mundo exterior y tu vida privada, este objeto es ante todo una hermosa bandeja de cerámica para guardar las llaves de tu familia. 

El robot fue diseñado para apoyar a una pareja recién jubilada en esa edad crucial en la que el ritmo de vida cambia y las relaciones pueden debilitarse. El modesto objetivo de Yōkobo es fortalecer estas relaciones.

Un objeto de comportamiento

Yōkobo no aspira a ser una superpotencia tecnológica, sino más bien una superpotencia emocional. 

El robot se despierta cada vez que alguien entra en la habitación. Sus movimientos y expresión luego emularán la atmósfera dentro de la casa, utilizando sensores de temperatura, humedad y calidad del aire. 

Debido a que estos datos son extremadamente variables, el robot nunca se comportará dos veces de la misma manera. “Es un objeto con personalidad”, dice Dominique Deuff, investigadora de Orange Innovation y estudiante de doctorado en LS2N y Strate Research – Strate École de Design. “La gente debería sentir que el objeto tiene intención, debido a su comportamiento impredecible”. 

La información que proporciona no es directa ni transparente: hay que intentar decodificarla, y esta ambigüedad fomenta la interacción entre humanos y máquinas. Yōkobo también intentará comunicarse con la gente,

Las llaves de la casa en el corazón del proyecto

El robot tiene en cuenta su función principal como bandeja de llaves y su tecnología se basa en los juegos de llaves de la familia. “Cada miembro de la familia tiene su propio llavero, que se puede usar para reconocer quién está entrando a la casa, sin necesidad de reconocimiento facial. 

Gracias a su chip RFID, Yōkobo sabe a quién pertenece el juego de llaves y actuará en consecuencia. En cierto sentido, estas llaves abren la puerta a las funcionalidades blandas del robot”, explica Gentiane Venture, profesora distinguida de la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio, que colabora con Orange Innovation en este proyecto. 

De esta forma, cada vez que dejen o recojan las llaves, ambos miembros de la pareja tendrán un registro de las últimas idas y venidas de su pareja. Es decir, la última grabación de Yōkobo de los movimientos de la otra persona, que intentará representar.

Investigación en profundidad en el campo

Todo comenzó con un minucioso trabajo de campo. Se observó detenidamente a diez parejas recién jubiladas en Francia y Japón para comprender su estilo de vida, sus necesidades y los límites de tener un robot en el hogar. “Aprendimos mucho al ver a Pepper con estas familias”, dice Gentiane Venture. “Fue comercializado como un nuevo miembro de la familia pero, de hecho, no fue aceptado socialmente; era demasiado voluminoso, demasiado visible, tenía problemas para moverse, tropezaba con muebles y macetas, etc.”.

Es un hecho tecnológico: la inteligencia artificial fuerte, es decir, la inteligencia artificial con conciencia, no existe. Los robots no son capaces de emocionar, pero esta investigación demuestra que es posible trabajar su capacidad de expresión. La sencillez y la personalidad de Yōkobo le valieron el premio Kawaii Kansei Design Excellence Award. Tras este éxito, el robot ahora se desplegará en el campo, reemplazando a Pepper en las familias de prueba observadas por Orange Innovation.